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Características de la Obra

Título:
"KWAN"

Las líneas:
Observar otras vidas
Observar la propia vida
Observar la luz del reino
Observar lo realizado
Observar como quien espía
Un hombre observa

Dimensiones:
220 x 200 x 40 cm

Año:
1997

Pieza exhibida en:

Noviembre de 1997 
Museo de Arte Contemporáneo de Caracas Sofía Imber,Venezuela

Octubre de 1998
"I Salón Internacional de Plástica Amazonia"
Palacio de Río Negro, Manaos, Brasil.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Characteristics of the Work

Title
"kwan"

The lines: 
To observe other lives
To observe life itself
To observe the light of the kingdom
To observe what has been done
To observe as if spying
A man observes

Dimensions:
220 x 200 x 40 cm

Year:
1997

Exhibited in:

November 1997 in The Sofía Imber Contemporary Art Museum, Caracas, Venezuela

October de 1998 in The Rio Negro Palace Cultural Center, Manaos, Brasil.

 

Memoria Descriptiva

Con la introducción de la visión profunda de campo como tema sugerente en el marco del salón de jóvenes artistas, quisiera proponer un trabajo que en su doble acepción implicaría una introspección del yo; una propuesta donde la técnica y lo espiritual conducen a una visión de lo que somos, que logra integrarse mucho más allá de la inmediatez. Dos experiencias, dos visiones, que entran en contacto para gestar la construcción de una imagen virtual, donde el visor construye su propio mundo sobre el mío, para navegar hacia las estelas de lo interior.

La visión es un tema complejo que realmente implica la totalidad, o la casi totalidad del mundo del ser humano, luz y visión como elementos inseparables de la experiencia humana. Sin embargo podemos hacer analogías diferentes, donde la visión se puede trastocar en capacidad de observación; observar, mirar atentamente, ver, todo ello supone una inmensa gama de acciones que en cierta forma podrían vincularse más a la idea que al pensamiento exacto.

De todo lo anterior surge la idea de proponer como punto de partida un ideograma en forma de hexagrama, utilizado en el oráculo chino; el "I ching" cuya lectura ofrece una consideración sobre el fenómeno de la observación. Dicho hexagrama corresponde al número XX llamado KWAN, cuya traducción bastante imprecisa significa "observar". 

Esta primera aproximación significaría el formato de la propuesta, en cuanto a la distribución espacial de las piezas que componen el montaje. El hexagrama es muestra en sí mismo de la tríada fundamental: hombre, cielo y tierra, sobre las que descansan las fuerzas del mundo. Es por ello que a cada uno de los fragmentos del hexagrama, es decir, a cada una de las líneas que conforman el montaje bidimensional, le asignaré un tejido histológico como parte de ese paisaje de la percepción biológica, de aquello de lo cual estamos constituidos, teniendo en cuenta las partes fundamentales del cuerpo en su acepción más genérica, en cada uno de cuyos territorios he seleccionado lo que podría ser lo más representativo en términos funcionales y de orden estético. En este aparte volvemos a la idea de la observación y la visualización del cuerpo humano remitiéndonos nuevamente a la introspección del Yo. Las muestras de tejidos histológicos obtenidos con técnicas de teñidos especiales ofrecen una riqueza única del mundo interno, sugiriendo una nueva manera de mirarnos a nosotros mismos.

De ésta forma he querido unir estas dos lecturas, con las que logramos navegar desde el macrocosmos, traducido por la imagen que nos da el hexagrama en cuanto a su interpretación, hasta un microcosmos, situado en el contenido de cada una de las líneas mutantes, cada una de las cuales contienen un tejido histológico determinado.

Hablan las imágenes

"El viento recorre la tierra,. Imagen del Observar" (1)

"El viento, al barrer el polvo de la tierra y las nubes del cielo, permite una visión límpida de las cosas que, de esta manera adquieren unos contornos precisos" (2)

La sabiduría del I Ching se vierte en estas hermosas imágenes, ricas en sugerencias, a veces un tanto obvias. El I ching es un medio para leer el orden del universo, y al mismo tiempo poner orden en nuestro interior.

El hexagrama nos invita a observar detenidamente los acontecimientos antes de obrar, todo lo cual supone un meditar sobre las situaciones como trabajo preliminar para evitar errores en la toma de decisiones. En síntesis Kwan implica un tiempo de "observar", para estar preparados ante lo inexorable de las mutaciones.
El ideograma es una representación estilizada que no tiene nada en común con la representación exacta del pensamiento o del objeto, más bien invita a participar en cierto tipo de relaciones, haciendo de la lengua china una lengua viva, rica en interpretaciones.

Literalmente un ideograma es intraducible, más bien dibuja su mensaje como un mosaico de intuiciones, con abundantes sugerencias, cuyo entendimiento final depende de la interpretación que le pueda dar quien consulta al oráculo. Cada hexagrama se conforman por dos trigramas que se componen de seis líneas llamadas líneas mutantes, sugiriendo una cierta manera de comportarse, proponiendo guías; ellas suponen lo mutable y transitorio de nuestras realidades, que con sus glosas indican la mutación en el tiempo. Los trigramas se originan en la lectura de los ciclos agrícolas utilizados por los campesinos durante milenios para prever las condiciones climáticas, así como para hacer lecturas exactas en los campos de la astronomía; de la misma forma ofrecen una relación interesante con las partes del cuerpo humano.

La composición en su conjunto ilustra esa doble lectura de la que hice mención anteriormente, pero en su fuerza interna se aleja de un compromiso perceptivo, para entrar en las enseñanzas de las imágenes. El oráculo chino permite un conjunto de posibilidades, de cuyas lecturas se obtienen hexagramas de la misma constitución en los cuales se puede o no leer líneas mutantes dependiendo de la forma como hayan caído las monedas durante la consulta. En este sentido he utilizado la composición completa del hexagrama en cuanto a la lectura de todas sus líneas mutantes. Cada una de las imágenes que ilustran el significado de cada línea constituyen en su conjunto el título de la obra.

¡Difícil camino! ¡Difícil camino!
¿De tantos vástagos, con cuál quedarse?
En el gran viento, entre las olas revueltas,
cuando será el momento,
izaré mi vela hacia las nubes,
pasaré al vasto mar. (3)

 

1 Cordiglia, Judica, I CHING El libro del oráculo Chino, Ediciones Martínez Roca, Barcelona, 1984. pag.112.
2 Idem
3 Confucio, Lu-yu, XI, 23

 

Monograph

With "The Profound Field Vision" been the main subject for the Salon of Young Artists, at the Sofia Imber Caracas Museum of Contemporary Art, I would like to present a proposal which contains two meanings of what an introspective vision of oneself could implicate. A project where the spiritual and the technical aspects allow us to reach the vision of what we really are, a vision that can be formed way beyond the immediateness. Two experiences, two visions, that come in contact with the other to make possible the construction of a visual image, in which the observer can build his own world over mine, in order to navigate to the waters of our internal universe.

The "Vision" is a complex subject that touches every or almost every aspect in the world of the human being. Light and Vision as inseparable elements of the human experience. However, we can still make some analogies, were the meaning of vision can be directly related to the capacity to observe. To observe, To look attentively, with stillness and, seeing everything that supposes a huge spectrum of actions, which could be linked beyond the idea of precise thought.

From all this, comes the idea of proposing as a starting point an ideogram in the form of an hexagram, based on the Chinese oracle: "I-Ching", which offers thoughts about the phenomenon of observing. This hexagram corresponds to the number XX of the oracle. It is called Kwan which means "to observe". This first approach would define the format of the project in its distribution in space and of the pieces that compose the work. The hexagram is a sample itself of the fundamental triangle in which the forces of the world rest: man, heaven and earth. This is why each one of the lines that form the BI-dimensional assembly have in the front images of human tissue of part of landscape of the biological perception, of that which we are made off, taking the fundamental parts of the body. The samples of tissues obtained through special techniques offer a unique richness that reflects our internal world, thus suggesting a new way of looking at ourselves.

In this work I have tried to bring together this two meanings with which we are able to travel from the macrocosm -represented by the image of the hexagram and its meaning in the I-Ching book- towards a microcosm, represented by the human tissue in each of the lines of the assembly.

The images speak for themselves

"The wind goes over the earth. Image of observing"

"When the wind sweeps the dust from the earth and the clouds in the sky, it allows a clean vision of things that acquire precise contours"

The wisdom of the I.Ching spills itself over these beautiful images, rich in sometimes-obvious suggestions. The I Ching is an instrument to read the order of the universe and at the same time put ourselves in order.

The hexagram invites us to observe with detention the events in our lives before taking action, all which supposes meditating about the situations to avoid mistakes in decision- making. In conclusion, Kwan implies a time to observe and to be prepared for the inexorable mutations.

The ideogram is a stylish representation that has nothing in common with the precise representation of the thought or the object. It even invite us to participate in certain types of associations, making the Chinese language a living one, rich in interpretations and meanings.

An ideogram is literally impossible to translate. It draws its messages as a collage of intuitions, with many suggestions, which final understanding depends on the interpretation of the one who consults the oracle. Each hexagram is formed by two sets of three lines called mutant lines, suggesting a way of behaving, proposing guides. These lines reflect how sensitive to mutation and transformations our realities are. These sets of three lines originate from the reading of the agricultural cycles used by the peasants for thousands of years to foresee the climatic conditions for harvesting, as well as to determine the exact reading in astronomy.

The composition as a whole illustrates that double reading of which I spoke previously. The Chinese oracle allows a great deal of possibilities from which hexagrams may be obtained. In these you may or may not read the lines, depend on the way in which the coins have been thrown and set during the consultation. In this sense, I have used the complete composition of the hexagram. Each one of the images that illustrates the meaning of each line constitute the title of my work.

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